sábado, 2 de agosto de 2014
" Recogiendo las pisadas"
Eres el sol, que se pone al atardecer/ el árbol añoso que va perdiendo su sabía.
aunque sólo te queden algunos pequeños atisbos de vida. Tus semillas, los retoños de tu vida, seguirán viviendo cuando tú ya no estés.
Aunque pretendas en la vida que te queda por vivir, recoger tus pisadas, para llevarlas contigo a la eternidad; somos tus huellas que jamás se podrán borrar y vamos ........ sin desfallecer.
domingo, 29 de junio de 2014
"Saber valorar lo que amamos".
Hasta los recuerdos más bellos, lo más amado y querido en la vida, llegan a perder su encanto; si no sé hace el mínimo esfuerzo por r valorar lo que tenemos, sino sabemos disfrutar de lo que realmente vale la pena.
Quién sabe valorar lo que ama, sabe disfrutar de todos los momentos que le tocan vivir, incluso si algunos son adversos, de ellos también saca una lección que le ayudan a ser mejor cada día.
sábado, 21 de junio de 2014
"Vivir la vida"
Sin ser pretensioso, si alguien me pregunta cómo se debe vivir la vida, le diría, que debe vivirse, con esa sensación que se siente cuando pasas por un lugar y sabes muy bien que esa será la única vez que pases por aquel lugar. Tratas de llevar lo mejor de ese lugar en imágenes, en recuerdos o en la retina de tus ojos en tu memoria.
La vida debe vivirse como la vive la oruga, antes de convertirse en mariposa y echar a volar y perderse en el espacio. O como la fuente del agua en el manantial, una vez que emprende su curso no para hasta llegar al mar, si es que su curso no lo interrumpe la mano del hombre.
La vida es una sola, por tanto no hay vida amar y para odiar, para hacer bien o para hacer el mal. La vida es para vivirse con sus gozos y sus tristezas que siempre van juntas, con los aciertos y los errores que son inseparables; porque en la búsqueda de la verdad, muchas veces la encuentras por el ensayo y el error.
viernes, 20 de junio de 2014
" Las montañas, siempre las montañas"
Como en la vida, en lo humano siempre buscamos el ascenso, aun de manera inconsciente, así también el alma, aspira a lo alto, porque nos hacemos la idea de que Dios está en lo alto.
Contemplar las montañas, me lleva de inmediato a pensar en Dios, que es alguien que está siempre pendiente de mí, que guía mis pasos, me acompaña, como las montañas acompañas desde lo alto la hermosura del paisaje.
domingo, 8 de junio de 2014
" Los caminos........
Caminos serpenteantes de las montañas, así son los caminos de nuestra vida. Jamás irán en línea recta y en una sola dirección. Ellos, los caminos, nuestra vida, tienes altibajos: subidas y bajadas.
Alguna vez incluso vamos a dar al precipicio; pero aún de allí podemos salir, si sabemos pedir ayuda y nos dejamos ayudar por los demás. En la vida, ocurre como en una playa concurrida del mar, donde siempre habrá un salvavidas, dispuesto a sacarnos a la orilla.
sábado, 7 de junio de 2014
" Desde las montañas"
Desde de las montañas, veo más cerca las estrellas, me siento más cerca del cielo; no porque el cielo pueda estar en algún lugar físico, sino por que las gentes que habitan las montañas, son cómo los árboles, que guardan fresco el aire, sin esmog, es decir, son gentes adultas con un corazón de niño. Eso es el cielo, sentir a Dios en la vida, aunque no podamos formular las nociones ni los conceptos de su existencia; porque a Dios no se lo define, se lo siente, se lo vive. Y eso es gracias a la acción del Espíritu Santo, cuya fiesta la celebramos hoy en Pentecostés.
Desde de las montañas, veo más cerca las estrellas, me siento más cerca del cielo; no porque el cielo pueda estar en algún lugar físico, sino por que las gentes que habitan las montañas, son cómo los árboles, que guardan fresco el aire, sin esmog, es decir, son gentes adultas con un corazón de niño. Eso es el cielo, sentir a Dios en la vida, aunque no podamos formular las nociones ni los conceptos de su existencia; porque a Dios no se lo define, se lo siente, se lo vive. Y eso es gracias a la acción del Espíritu Santo, cuya fiesta la celebramos hoy en Pentecostés.
domingo, 18 de mayo de 2014
" Los colores del viento"
La pequeña brisa de la tarde no lograba dispersar los nubarrones que cubrían las crispadas montañas de los andes; hasta que de forma inesperada un viento huracanado arrasó con todo atisbo de penumbra , dando paso a la maravillosa y extraordinaria puesta de sol que en esa tarde pude contemplar.La ayuda inesperada del viento, no sólo produjo que el paisaje cambiara de color, sino también me permitió caer en cuenta que así como el sol estaba oculto por las nubes, allí estaba el, tratando de alumbrar la tierra. Algo similar pasa con Dios, pues aunque nuestras propias nubes busquen ocultarlo; Dios, allí va caminando a nuestro lado. Son nuestras nubes( pecado) lo que no nos permite verlo, sentirlo tan cerca nuestro.
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