viernes, 16 de enero de 2015

                    "NUESTROS PRIMEROS AÑOS"

La vida nuestra de nosotros los humanos, es igual a la de todos los seres vivos. Toda vida en sus primeros días o momentos, meses o años, siempre necesitará  de la protección y el cuidado de un adulto, alguien de la prole que garantice que esa vida llegará a cumplir su ciclo de vida: Nacer, crecer, reproducirse y morir.  

De todos los seres vivos;  los humanos, somos los seres más indefensos y limitados en nuestros primeros días. Necesitamos casi o más de un año para caminar, a los 6 meses empezamos a comer papilla, al año y más empezamos a hablar, a los seis años, empezamos a tener conciencia de lo que hacemos.

Por tanto, somos los humanos, los que más cuidado necesitamos de nuestros padres,  o de las personas responsables que cuidan de nosotros. Los primeros  años, es el tiempo de la siembra en la vida de los humanos. Si sembramos amor, cariño  y respeto en los niños, eso mismo se va a cosechar; pues lo que se siembra se cosecha.

Si por el contrario, en el corazón de un niño, siembras, odio, resentimiento, miedo, lo que  se ha de cosechar, será una persona con un autoestima tan baja y muchos sentimientos negativos en su corazón.

Costará mucho esfuerzo y trabajo, tratar de revertir  esta triste realidad de aquellas personas que han crecido marcadas, por la falta de cariño, afecto y amor; aunque desde fe, todo es posible para el que cree           

              


domingo, 11 de enero de 2015

               "  EL AMANECER......"


Cada amanecer, al igual que la puesta del sol, son irrepetibles; cada día su propia preocupación nos diría el Señor... Siendo distintos los días, con sus tardes y sus noches, cuando vamos un tanto cansados de vivir, los días, las semanas, los meses y hasta los años; nos resultan vacíos, una suma de cosas previsibles y rutinarias.

Cuando no valoramos la vida como el regalo más grande  que Dios nos ha dado; ella nos resulta, tediosa y aburrida. Valorar la vida, es vivirla y beberla  a sorbos, como el peregrino que en medio del desierto, va consumiendo de a pocos la pequeña porción  de agua que le queda por beber.       

miércoles, 7 de enero de 2015

                         " COMO LOS MAGOS  DE ORIENTE"

 Al igual  que  los magos de oriente, todos en la vida hemos recibido un signo(una estrella), una señal a través de la cual Dios mismo nos ha invitado a ir hacia él, para adorarle  y reconocerle como Dios. No importa la raza, la condición social, ni nacionalidad, por último ni la religión; por que al igual que aquellos hombres, ajenos   al Dios de los judíos; sin embargo Dios los llama, porque los ama, y para Dios no hay barreras de ninguna clase.

Y como los sabios   de Oriente, al encontrase con Jesús, son capaces de volver por otro camino. Dios, al empezar el año, nos invita a ir al encuentro suyo; y si necesario desandar lo avanzado; no importa; pues lo importe es avanzar, aunque algunas veces, hay que retroceder, para que al final retomemos nuevos impulsos  

        

miércoles, 24 de diciembre de 2014


                "Por amor y para  amar  nos creaste"


Al inicio de tu creación, fuimos un solo  árbol con múltiples ramas; tú el labriego que con ternura materna irrigabas la sabia de nuestra vida con tu vida misma. En el origen del hombre, eras tu la montaña inmensa e inexorable, haciéndose  pequeña colina, para que nosotros los humanos con nuestros pequeños pies  podamos escalar hacia ti.
Cuando todo empezó en la historia del hombre, la única razón que te asistía para crearnos, era compartir  tu alegría y felicidad con un ser semejante a ti.
Así nosotros los humanos, somos la razón de ser  de tu creación, somo lo más hermoso que  tu haz podido crear;  pues nos creaste por amor y para amar y eso, es  lo que nos hace únicos en tu universo.           

lunes, 22 de diciembre de 2014

                                         "SOÑANDO A SER  FELIZ" 

Padre Dios, tú nos creaste aun sabiendo que te íbamos a fallar. Como buen Padre, te jugaste el riesgo de que tu obra de creación más completa que es el hombre, se revelara contra su propio creador, llegando incluso a ser Dios.

Los seres que aman de verdad, aman y respetan la libertad de los demás. Y tu no tienes reparos en respetar la nuestra. Nos creas por amor, pero a la vez no dejas en plena libertad para saber elegir lo bueno o lo inverso a ello.

Nos creas y nos sueñas libres, porque tu mayor sueño es que seamos felices. Sólo puede ser feliz, quien desde su libertad, va  surcando el camino que nos  acerca  a Dios, ya cerca suyo, lo conocemos y amamos más. Y lo más importante, es que ya no cuesta tanto ponernos  a vuestro  servicio. 

Permíteme Señor en  soñar que puedo y debo ser feliz, sobre todo que logre conseguir esa misión de vida: ser  feliz, haciendo feliz  a los  demás.        

domingo, 21 de diciembre de 2014

                                " Eres demasiado Dios, cómo para tener madre".

No sólo te bastó crearnos por amor, no te limitaste a darnos la vida. Pues, al ver que,   habíamos  extraviado el camino, decidiste enviarnos a tu propio Hijo. Eres demasiado Dios, cómo para tener una Madre. Ella es María, la mujer sencilla y generosa  que aceptó cobijar  en su vientre al Salvador.

Ese es el camino que elegiste  Padre Dios, para que el hombre pudiera retornar a tu presencia: contar  con la participación directa de la misma humanidad a quien representó María. 

María no solo es Madre de tu Hijo, también lo es de toda la humanidad; porque  los planes salvíficos de Dios  no se reducen a un pueblo, una raza,etc.

    

sábado, 20 de diciembre de 2014

                     "Celebrando ya la Navidad"

Desde hace algunos años, en torno a estas fiestas navideñas me ocurre algo especial y  creo que también le debe ocurrir a otras personas: eso de sentir ensancharse el corazón. La razón para ello debe ser que Dios por estas fechas  viene con más fuerza que un torrente  y necesita un espacio más grande para guarecerse. 

Es  verdad que Dios viene siempre o siempre está viniendo; pero con él ocurre, lo que le ocurre al aire: el aire siempre está, pero  no siempre notamos su presencia, sino hasta que se convierte en huracan.      

La Navidad es eso: un huracan de amor  por parte de Dios  hacia nosotros los humanos, un desborde de ternura de ese Dios, que se hace niño, para hacernos a nosotros dioses. Un derroche de amor  divino que no hay corazón humano demasiado grande que lo pueda  cobijar.