domingo, 29 de junio de 2014

 

                                       "Saber  valorar  lo que amamos".

Hasta los recuerdos más bellos, lo más amado y querido en la vida, llegan a perder su encanto; si  no sé hace el mínimo esfuerzo  por r valorar lo que tenemos, sino sabemos disfrutar de lo que realmente vale la pena.

Quién sabe valorar lo que ama, sabe disfrutar  de todos los momentos que le tocan  vivir, incluso si algunos son adversos, de ellos también saca una lección que le ayudan a ser mejor cada día. 


sábado, 21 de junio de 2014

                                   "Vivir la vida"

                      Sin ser pretensioso, si alguien me pregunta cómo se debe vivir la vida, le diría, que debe vivirse, con esa sensación que se siente cuando pasas por un lugar y sabes muy bien que esa será la única vez  que pases por aquel lugar. Tratas  de llevar lo mejor de ese lugar en imágenes, en recuerdos o en la retina de tus ojos en tu memoria.
 
                        La vida debe vivirse  como la vive la oruga, antes de convertirse en mariposa y echar  a volar y perderse en el espacio. O como la fuente del agua en el manantial,  una vez  que emprende su curso no para hasta llegar al mar, si es que  su curso no lo interrumpe la mano del hombre. 
 
                         La vida es una sola, por tanto no hay vida amar y para odiar, para hacer bien o para hacer el mal. La vida es para vivirse con sus gozos y sus tristezas que siempre van juntas, con los aciertos y los errores que son inseparables; porque en la búsqueda de la verdad, muchas veces  la encuentras por el ensayo y el error.  
 
 
        
 
 

viernes, 20 de junio de 2014




                                           
                                          " Las  montañas, siempre las montañas"

Como en la vida, en lo humano siempre buscamos  el ascenso, aun de manera inconsciente, así también el alma, aspira a lo alto, porque nos hacemos la idea de que Dios está en lo alto.

Contemplar las montañas, me lleva  de inmediato a pensar  en Dios, que es alguien  que está siempre pendiente de mí,  que  guía  mis pasos, me acompaña, como las montañas acompañas desde lo alto la hermosura del paisaje.   
      





domingo, 8 de junio de 2014



                                     " Los  caminos........

Caminos serpenteantes de las montañas, así son los caminos  de nuestra vida. Jamás irán en línea recta y en una sola dirección. Ellos, los caminos, nuestra vida, tienes altibajos: subidas y bajadas.
Alguna vez incluso vamos a dar al precipicio; pero aún de allí podemos salir, si sabemos pedir ayuda y nos dejamos ayudar por los demás.  En la vida, ocurre como en una playa concurrida del mar, donde siempre habrá un salvavidas, dispuesto a sacarnos a la orilla.       

sábado, 7 de junio de 2014

                            " Desde las montañas"


Desde de las montañas, veo más cerca las estrellas, me siento más cerca del cielo; no porque el cielo pueda estar en algún lugar físico, sino por que las gentes que habitan las montañas, son cómo los árboles, que guardan fresco el aire, sin esmog, es decir, son gentes adultas con un corazón de niño. Eso es el cielo, sentir a Dios en la vida, aunque no podamos formular  las nociones ni los conceptos de su existencia; porque a Dios no se lo define, se lo siente, se lo vive. Y eso es gracias a la acción del Espíritu Santo, cuya fiesta la celebramos hoy en Pentecostés.   

domingo, 18 de mayo de 2014

                               " Los colores  del viento"

La pequeña brisa de la tarde no lograba dispersar los nubarrones  que cubrían  las crispadas montañas  de los andes; hasta que de forma inesperada un viento huracanado arrasó con todo atisbo de penumbra ,  dando paso a la maravillosa y extraordinaria puesta de sol  que en esa tarde pude contemplar.

La ayuda inesperada del viento, no sólo produjo que el paisaje cambiara de color, sino también  me permitió caer en cuenta que así como el sol estaba oculto por las nubes,  allí estaba el,  tratando de alumbrar la tierra. Algo similar pasa con Dios, pues  aunque nuestras propias nubes busquen ocultarlo; Dios, allí va caminando a nuestro lado. Son nuestras nubes( pecado) lo que no nos permite verlo, sentirlo tan cerca nuestro.    

jueves, 15 de mayo de 2014

 

                                  El sabor  del tiempo.

Cada vez  que veo  servido sobre la mesa un sabroso  choclo(maíz verde), recuerdo como si fuese hoy, las brazas y el fogón con el que asábamos el  choclo y nos  sabía a gloria bendita o manjar de los dioses.

Es  un hecho curioso, al menos así lo siento personalmente; cada vez que voy al campo y me sirven  un choclo, no sólo revivo alegres y felices   momentos de  mi niñez, sino también los sabores que entonces percibía. Entonces  me respondo a mi mismo  que hay sabores que perduran en el tiempo, o que los tiempos especiales tienen su propio sabor.