jueves, 17 de septiembre de 2015
" FELIX EL HOMBRE FELIZ"
Espero encontrar a su ángel, su esposa que con la paciencia de Job, cuidaba de él como una madre cuida con amor y ternura a su pequeño. No es curiosidad querer tener noticias de Felix el hombre Feliz, es sobre todo deseo de refrescar mi corazón y mi memoria y reforzar la lección de que de se puede ser feliz con poco, de que se puede sentir amor en medio del dolor, porque también es cierto de que no hay amor sin dolor, como no hay redención sin pasar por la cruz. Eso no es masoquismo, es amor cristiano, es amor del bueno.
martes, 15 de septiembre de 2015
" LOS ARBOLES Y LA VIDA "
Somos árboles en el bosque de la vida, que nacemos con los primeros rayos del sol, con el correr de las horas, los días sin control: el viento, la lluvia, el frío o el calor, nos van quitando hojas, la savia que es la vida y la vida misma va llegando a su fin.
No morimos de golpe, nos vamos yendo de a pocos, como los árboles ven volar sus hojas, las mismas que van a parar a la tierra y a ser parte de ella.
Como los árboles, despiden a sus hojas, vamos despidiendo a los nuestros, vamos diciendo a Dios a nuestros seres queridos.
Como los árboles van muriendo en cada hoja que pierden, en nosotros los humanos, algo de nosotros muere cuando alguien de los nuestros se va para no volver más
miércoles, 26 de agosto de 2015
"EL CANDIL"
Pegado a la pared de adobe y sostenido sobre una repisa de madera color del barro, alumbraba un pequeño candil en la casa ruinosa de los abuelos maternos.
La luz tenue del viejo candil, anunciaba que así la vida de los abuelos se iba extinguiendo. También anunciaba que pronto el candil sería sustituido por una moderna bombilla de luz eléctrica que llegaría incluso a esa pequeña aldea extraviada entre las montañas.
Al llegar la luz, fue llegando también algo de modernidad: televisión por cable, licuadoras, refrigeradoras, etc. Llegaron los programas televisivos muchos de ellos evasivos, más que educativos o formativos. Los programas favoritos: la publicidad desbordante incitando al consumismo desenfrenado.
Los espacios o tiempos nocturnos para los cuentos, las leyendas y muchas historias más, contadas por los abuelos se iban para siempre, para no volver más, como el candil, como los abuelos de la comarca que partían a la eternidad llevándose consigo toda la biblioteca rodante de su sabiduría.
En esas aldeas o comarcas de las altas montañas un candil lo era todo en las noches oscuras cubiertas de neblina en los andes; así, los abuelos eran eso: un manantial, un libro abierto con miles de cosas e historias por enseñar y contar.
Hoy quizá tengamos luz en demasía y con facilidad podemos convertir la noche en día; pero que escaso resulta encontrar a personas que asuman el papel y que de verdad lo sean: pequeños candiles, pequeños referentes que nos enseñen y nos ayuden a vivir la vida, qué es hermosa, cuando se le encuentra sentido.
jueves, 6 de agosto de 2015
"LOS CACTUS"
Los cactus, son plantas que crecen en los desiertos y en apariencia no sirven de mucho. Lo qué pasa es que los humanos como siempre juzgamos por las apariencias y más en estos tiempos en que nos hemos inventado esta "verdad" que damos por cierta: "todo entra por los ojos" .
Allí donde otras especies vegetales no nacen ni podrían vivir por un buen tiempo allí se encuentra un cactus. El desierto cobra vida con su presencia y en el caso de de tener sed, algunas de sus pencas puede servirnos para extraer algo de líquido. Y hasta de alimento en el caso de supervivencia.
Es también una planta ornamental para las casas y de hecho mucha gente los busca como un recurso de adorno en el jardín de sus viviendas. Estas y muchas otras cosas podríamos decir de las bondades del cactus.
A lo quiero llegar; es que en la vida, muchas veces los humanos nos miramos como un simple bosque de cactus. "Arboles en apariencia inútiles" con poco o sin ningún valor. Nos cuesta ir a lo hondo de las personas, su interior, su corazón y descubrir las cosas hermosas y positivas que posee cada uno y lo que de por si la hacen valiosa.
Aprendamos a ver y a mirar con los ojos del corazón y descubriremos muchas cosas valiosas allí donde menos lo esperamos.
domingo, 2 de agosto de 2015
"Saber esperar........"
Cuantos disgustos nos ahorraríamos si en la vida supiéramos esperar un poco antes de tomar decisiones muy apresuradas. El caso es que una tarde alguien vino a interrumpir mi tranquilidad con un mensaje falso, que no me lo hacían llegar por maldad sino por error. Monté en cólera y quise en esos momentos ir a reclamar a esa persona que decía cosas que no eran ciertas.
Deje pasar el tiempo, me fui calmando poco a poco y cuando menos esperaba vino hacía mí aquella persona del suceso, haciéndome entender la verdad de los hechos.
Era yo el que estaba errado, no era por mí que se había dicho tales cosas que además no eran ciertas. No había ninguna razón para sentir enojo alguno.
Cuanta razón tenía el Señor cuando nos narra la parábola del trigo y la cizaña. Que paciencia muestra él hacia nosotros; que hasta podríamos decir y pensar que el Señor espera que la cizaña se convierta en trigo.
sábado, 1 de agosto de 2015
"La dicha de ser misionero"
Hoy he celebrado la fiesta de San Alfonso María de Ligorio, el fundador de nuestra Congregación del Santísimo Redentor(Misioneros Redentoristas). Ha sido una de las celebraciones más hermosas que he vivido desde que pertenezco a esta pequeña y sencilla Congregación. Lo he celebrado con un buen grupo de hermanos misioneros laicos del campo, que dejando su trabajo y otras cosas más deciden venir a formarse para seguir llevando la Buena Noticia del Señor.
Dios nos regala estas hermosas experiencias para hacernos entender y comprender de que no estamos solos en este trabajo misionero. Hay mucha gente buena que desea y ve la manera de compartir y transmitir el sueño de que es posible construir un mundo más humano cuando llegamos a conocer a Dios.
Es una dicha inmensa saberte llamado por Dios, saberte el portavoz de Dios, saberte misionero.
sábado, 25 de julio de 2015
"LOS REENCUENTROS".
El año 2015 diré que en lo personal va siendo un año de los reencuentros. Han ocurrido reencuentros impensables: con amigos y compañeros de colegio a quienes no veía desde hace 33 años, con personas que han compartido conmigo mi labor misionera, sobre todo laicos españoles. Me reencontrado con personas amigas y tan queridas que de una u otra manera marcaron mi vida y para bien y para siempre.
Los reencuentros así los vivo: como retomar la lectura de un libro. Por que eso es también la vida, un libro que se va escribiendo en silencio de manera pausada y en silencio, un libro que en la medida que escribes un renglón o una página, esa página de los días, de los años, van quedando atrás y se va haciendo añoso el tiempo y la vida que se escribe.
Que Dios y la vida nos regalen a todos esos bonitos y hermosos reencuentros que son parte de la vida misma que nos ha tocado vivir.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
